LUZ ECLIPSA BARCELONA EN EL LICEU

Eclipse de Sol, la llegada de la primavera y la reaparición en el Liceu de Barcelona de una de las grandes de la música mundial: Luz Casal. Ayer 20 de marzo fue un día y noche de emociones, sin duda. En el marco del Suite Festival, y después de un año tras la presentación de su último disco en Barcelona, Almas Gemelas, Luz nos ofreció un concierto especial donde se pudieron escuchar algunas canciones que hacía tiempo que no disfrutábamos en directo: Gracias a la vida, Inesperadamente, Negra Sombra… A medida que avanzaba la primera parte, con una escenografía acogedora (sofá, luces de ambiente, y mobiliario que evocaba la mejor sala nocturna para disfrutar jazz o blues en directo), no podía dejar de pensar: temazo. Temazo. ¡Otro temazo! No había ninguna canción digna de descarte, aunque cada uno tengamos nuestros gustos personales. Incluso con Negra Sombra, canción que no suele despertarme más allá, se me erizaron hasta los vellos de las piernas.

luz casal liceu 2015 jose irun foto

Y es que una de las cosas más potentes de asistir a un concierto de Luz, es el silencio sepulcral en el que se sumerge el público y escuchar únicamente su voz, la música, y notar como se te mete dentro. Observar el pausado movimiento de su cabeza y sus inmensos brazos, como si de un momento a otro se fueran a extender hasta el infinito y abarcaran todo el escenario y público. Cuando ella canta, todos escuchan. Se respira un gran respeto y a la vez una gran cercanía cada vez que ella regala una de sus sonrisas o alguna palabra cómplice. Y aunque Luz ayer no ofreció jazz (que podría) fue saltando de estilo en estilo para que cada uno de nosotros disfrutara a lo grande en todo momento.

Foto de @JoseIrunFoto

Tras una primera parte más intimista, que por mí podría haber durado toda la noche, dio paso a un escenario más despejado donde moverse a sus anchas con sus clásicos rockeros, desde No aguanto más (1982) hasta Si vas al olvido (2013) pasando por baladones como Besaré el suelo, Te dejé marchar o Es por ti, versión de Boig per tu de Sau que cada vez que canta en catalán el público nos volvemos locos de agradecimiento. Sí, esta parte también podría haber durado toda la noche. En algunos momentos vi a la Luz de los 90, será por el pelo, que lo lleva más largo de lo que nos tiene acostumbrados últimamente, será porque sigue con la misma fuerza vocal y corporal que ya quisiéramos algunos.

Pero todo lo bueno se acaba, para que te quedes con ganas de más. Luz nos regaló unas dos horas de mezcla de sentimientos, de vuelta al pasado, de consciencia del presente, de deseo de futuro. Y que siga por muchos años más, porque si así se siente la resaca al día siguiente, quiero sentirla por mucho tiempo más.

Foto de @JoseIrunFoto

Gracias Luz.

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Pequeña joya musical

Difícil es encontrar hoy en día en televisión, programas decentes musicales. Más difícil aún que no sean los típicos niñatos o grupos prefabricados que suenan en las radiofórmulas comerciales (sin afán de insulto, ya me entendéis). Y casi imposible que sean en directo.

La noche del 2, por fin pudimos disfrutar de un esperado minidirecto: el de Luz Casal y la estupenda banda que lleva en esta gira de La Pasión. ¿Que eran horas intempestivas? Quizá. ¿Que se anunció poco? Quizá. Pero ya estamos acostumbrados a eso en todo lo que rodea a la promoción española de Luz, tristemente.

Pues bien. Llegó Luz Casal y se paró el mundo. La señora no estaba haciendo nada nuevo, sólo cantaba, sólo sentía, sólo emocionaba. Sólo embebía con la magia de su naturalidad y de su voz. Y cantaba boleros, sólo boleros. Sones del otro lado del atlántico, donde se funden los latidos de Cuba con el aire porteño y la turbidez fronteriza. Luz estaba cantando a la pasión de América Latina en un homenaje a una época, a unos compositores y a un estilo.

Y lo hacía con la sobriedad de una mujer pasada de la vida. Lo hacía cantando y lo hacía hablando en una conversación de mesa camilla con el periodista David Cantero. Ella recreaba sus orígenes, su peripecia de hija única embarcada en el incierto porvenir del rock and roll. Ella destilaba realismo por los cuatro costados. En una fase del concierto invitó a Concha Buika. Y la pobre Concha cantó empequeñecida ante la presencia agigantada de Luz Casal.

En este enlace podéis disfrutar de esta actuación de Luz al completo (76 minutos)
Aquí podéis descargar el audio, gentileza de jose1986
En youtube: Loca, Alma mía y Sombras con Concha Buika

La cita pertenece al blog Galia Unplugged
La foto, al blog de David Cantero (donde hay más fotos)

Luz: Adelanto de "La Pasión"


Ya queda muy poco para la fecha de lanzamiento del nuevo disco de Luz Casal, concretamente el 29 de septiembre. Sí, para los despistados, Luz hizo más discos después de las canciones No me importa nada, Piensa en mí o Un año de amor (cinco, concretamente) y los sigue haciendo.

A ver cómo vamos a digerir los fans un disco de Luz con (aparentemente) un solo estilo poco cultivado por ella (bolero), pero de momento, lo que he escuchado ha entrado bien. Qué decir que la instrumentación va a ser apoteósica (ejemplo: subidón en el segundo 50 de “Alma mía”).

Como adelanto, oficialmente ya se pueden escuchar dos canciones, y cada día nos irán descubriendo un par más. También se puede ver un minivideo del making of del disco.
Todo esto en la web de RTVE (no sé porqué no en la oficial de Luz).

Estoy segura que el disco esconde canciones mejores que los singles, o que me gusten más, suele sucederme con los discos de Luz. El primer sencillo es “Con mil desengaños” y el segundo será “Historia de un amor”. Pero me gusta más No, No y No (la canción empieza a partir del minuto 4).

Para abrir boca:

Luz – Con mil desengaños
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Luz – Alma mía
http://www.rtve.es/swf/v2/RTVEPlayer.swf?assetID=589368_es_audios&location=embed

Escucha el adelanto del disco “La Pasión” de Luz en RTVE
Página oficial de Luz

Luz, sabor añejo

Puede gustar o no. Pero que Luz puede cantar casi todo lo que le dé la gana, es de cajón. Hoy regresa, después de Vida Tóxica (qué gran disco), con uno nuevo, La Pasión

En los últimos años Luz ha sido acusada de ser cada vez menos rockera. Simplemente ha sido su evolución, ha ido tocando diferentes palos, quizá hacia algo más “melódico” pero sin dejar de lado el rock, por supuesto. ¿Qué se entiende por ser rockera? ¿Cantar música rock? ¿Una actitud? En ese caso, sólo hay que ver a Luz en directo para ver que el espíritu rockero se le escapa por los poros, aunque sea capaz al cabo de cuatro minutos de transformarse en una dama de la canción. La diva ibérica, que le llaman en Francia.

Sería bastante gilipollas por su parte estar 30 años haciendo lo mismo, como algunos presuntos artistas hacen. Y de bastante mente cerrada no aceptar esa diversidad, esa evolución, ese crecimiento. Así que bienvenido sea el rock, la bossa, el pop, la electrónica y en el caso que nos ocupa, el disco La Pasión, el bolero.

Va a sorprender a mucha gente. Los que esperaban un disco así desde hacía 19 años (después de Piensa en mí y Un año de amor), tienen por fin, versiones de boleros, cha cha cha y otros estilos afines (no entiendo tanto de música como para continuar). Pero no los típicos. Unos conocidos, otros no tanto, pero lo más importante, fieles a la época en la que fueron escritos. Instrumentalmente, vocalmente. Grabado en analógico. Como dice ella, ha viajado a la época de las canciones, no las ha traído a la actualidad. Por eso no suenan artificiosas.

Para los que no esperaban un disco así, acostumbrados a la variedad de canciones de cada LP de Luz, decirles que no hace falta escucharlo entero del tirón. Poquito a poco. Degustando. Cambiando el chip. La instrumentación es asombrosa, y qué decir de la voz. Yo lo definiría con una palabra: delicioso.

Pruébenlo antes de comprarlo en la web oficial de Luz o en Spotify

Luz al desnudo

Hay pocos músicos que me pongan la piel de gallina en los directos. Que lo consigan más de una vez, sólo una. Luz tiene eso que muy pocos tienen. A pesar de ser la artista que más veces he visto en concierto, la manera en que siente la música cuando canta hace que me llegue directamente sin perder un ápice de emoción y me toque algo por dentro.
Luz lo vive. La conexión con el público, hoy, ha sido espectacular. Formato pequeño, un piano y una voz. La voz. Después de once años siguiéndola por toda la geografía española y parte de la francesa, aún es capaz de sorprenderme ya que no había tenido ocasión de verla durante más de hora y media casi a pelo. Ha sido un placer poder degustar los matices de su voz en ese ambiente intimista, sin distracciones instrumentales, y es que ella no necesita otro instrumento que el que lleva incorporado.
El lugar se prestaba para mantener un diálogo con el público, unas 200 personas nomás. Había tiempo para presentar exhaustivamente casi cada canción, bromear, responder alguna pregunta espontánea y recuperar un tema antiguo a petición de un fan. El valor añadido de un concierto a piano y voz es poder disfrutar de canciones que habitualmente no hace, buenas canciones que han quedado guardadas en un cajón por no ser tan conocidas por el gran público. Capítulo acabado, un día marrón, una décima de segundo, inesperadamente… una delicia.
Parafraseando este artículo (de donde también he tomado la foto) sobre su concierto benéfico en Madrid,

si quieren sentir la vida en su máxima expresión, sólo tienen que asistir a un concierto de Luz Casal.
Lo eres todo, piano y voz 2005. 2011 y tiene la misma fuerza, o más. Cualquiera diría que ha superado el cáncer por partida doble. Qué bien puestos los tienes, Luz.