Mi día a día como mujer discriminada

Suena el despertador y voy, después de remolonear un poco, directa a la ducha. Voy un poco justa de tiempo, pero no puedo salir a la calle con estos pelos. Unos minutos de cuchilla y de pinzas para las cejas. Desodorante. Desayuno rápido y a la calle.

En el metro siempre huele de esa manera especial. Hombres y mujeres con vista ausente, adormilados. Mujeres peinadas, perfumadas, maquilladas y con tacones. Hombres limpios, con las cejas sin depilar ni maquillaje, y también hombres apestando a 3 días de sudor. Se lo pueden permitir, son machos. Guarros, pero machos.

Empiezo a hojear el 20 minutos. Mañana sale el violador de la Vall d’Hebron. Cae cerca de aquí, no sé si estar intranquila.
Han asaltado y asesinado a una anciana en l’Hospitalet.
Madeleine sigue desaparecida. Ahora sospechan de su madre, que decía de ella que la ponía de los nervios. Como todos los hijos del mundo en algún momento.
La niña que fue degollada por su madre podría haber sido sedada.
Piden 10 años de cárcel para el padre de Claudia, la niña maltratada.

Un hombre que ha sido detenido acumula ya 30 violaciones.
Muere una mujer en Elda de 58 años por las puñaladas que le propinó su marido.
Intenta degollarla al confundirla con el diablo”
La madre de Pumpkin, la niña de 3 años que fue abandonada por su padre en una estación de tren, está muerta en un coche. El señor está en busca y captura por sospechoso.
Un colaborador escribe en su columna que “la naturaleza maltrata a las hembras”, refiriéndose a los animales y por ende, en las mujeres.

Todos estos titulares los llevaba el periódico del viernes, un periódico de sólo 20 páginas, se obvian las noticias que no salen en prensa y quedan en la “intimidad”. Se intercalan con anuncios de chicas guapas y delgadas enseñando carne, aunque sea para anunciar una revista femenina.

Llego al museo donde trabajo. Me saludan los chicos de seguridad y las chicas de atención al cliente. Por el pasillo me encuentro con una mujerdelalimpieza, es inmigrante y mujer, como el 90% de su plantilla. Empieza la jornada, no funciona el monitor del ordenador: menos mal que el chico de mantenimiento lo ha solucionado rápidamente.

Cuando entre semana tengo actividades con niños de preescolar, las profes suelen ser mujeres. Si llevan acompañantes de soporte, son indefectiblemente madres. Si son discapacitados, la mayoría de veces son cuidadoras. Somos un grupo más o menos equilibrado de educadores, aunque todavía somos más chicas que chicos; aún así, a veces cuando hablan sobre nosotros lo hacen en femenino. “¿Qué monitora hace tal actividad?” La probabilidad de hablar en femenino del presunto educador crece exponencialmente contra menos edad tenga el alumnado.

El día ha pasado rápido. Podría ir al cine, donde la taquillera me vendería el tiquet y el chico de la puerta me la cortaría. Seguramente al entrar todavía habría chicas limpiando la suciedad de la sesión anterior. Así que decido ir a casa. Por el camino aprovecho para llamar a atención al cliente de mi compañía de móvil y me atiende una máquina con voz de chica, que en vez de querer ayudarme con mi factura parece que me ofrezca algún servicio sexual por el tono de su voz.

Hago zapping. La chica guapa y joven de ojos grandes da las noticias en todos los canales. Sus compañeros, pasan de la cincuentena y da igual que sean calvos, feos o gordos. Da más veracidad a la noticia. Anuncios. Son eternos. Si son sobre cuidar a los hijos o preocuparse de la alimentación, son mujeres. Si son amas de casa preocupadas por las manchas, parece el hombre con la solución magistral: Don Limpio, el mayordomo de Tenn, o ese tipo que entraba dentro de las sábanas para enseñarle las fibras a la sufrida limpiadora.

Parece que empieza la serie. Un amigo mío me ha dicho que es la polla, pero algunos conocidos opinan de ella que es un coñazo. Así que cuando tachan de zorra a la protagonista por no tener un novio estable, apago la tele y me voy a dormir, pensando en toda la violencia y discriminación hacia la mujer que he acumulado durante un solo día.

Y mañana será igual.

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2 comentarios en “Mi día a día como mujer discriminada

  1. He entrado para preguntarte una duda (que luego haré) y he leido este post… y qué razón tienes!! Es tan natural todo lo que has dicho, el echo de que sea una discriminación diaria, en silencio, consentida por todos lo convierte en “normal”
    Gracias por esa reflexión. Espero que haya muchas personas como tú.

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  2. Pues si vas al cine en el que yo trabajo la entrada te la corto yo… jeje… que soy una mujer y en el equipo de limpieza hay chicos y la mayoría (chicos y chicas)vestimos pantalones… eso me gusta del sitio en el que trabajo, que hay paridad en los puestos!!A veces parece desesperante hasta la saciedad cuando te paras a pensar en como todo se basa en nosotras… desde lo bueno hasta lo malo, aunque abundamos más en lo malo.Pero mira… siempre hay alguien para romper los esquemas!! 🙂

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