¿Discriminación de género?

Situación: paseando la perrita, nueve de la noche.

Acción: oigo unos gritos destrás mío: ¡¡¡hay que ver, hay que ver!!! Me giro. Hombre de mediana edad. ¡¡¡Como dejais mear a los perros delante del bar, mira que hay sitio para mear los perros!!! Como si hubiera visto un fantasma, prosigo mi marcha pausada y despreocupada.

Vale, tiene razón. Me he despistado. No voy el 100% del tiempo mirando la perra. Tampoco le voy a dar el estirón a medio mear. Ni podía adivinar que esa puerta metálica era un bar cerrado. El dueño lo ha visto y se ha atrevido a gritarme.

Me parece más guarrada que se me meen en la rueda de la bici (y además se estropea) y tampoco puedo hacer nada. Es más fácil controlar donde mea un perro que una perra. Quizá deba reeducarla a que vaya exclusivamente a los árboles.

La pregunta es: si en lugar de una chica joven, yo hubiera sido un chico de la misma edad, ¿me hubiera gritado? Quizá. ¿Y si yo hubiera sido un hombre de cincuenta años? Entonces creo que no.

 

Anuncios

¡Comenta!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s